martes, 8 de agosto de 2017

Monólogo para troncharse

El rey emérito, Juan Carlos I, estaba detrás del golpe de estado del 23 de febrero de 1981.

(risas, espero)

Os reís pero es verdad. Y no tiene ni puta gracia. Os voy a contar la historia del 23 F en tres frases claves, que probablemente ya habíais escuchado y no le habíais dado gran importancia.

La primera es "No está ni se le espera". Fue lo que le respondieron al general Juste Grijalba cuando llamó por teléfono a Zarzuela para preguntar si estaba el general Alfonso Armada, dando por hecho que en la Casa Real estaban al corriente de lo que pretendían los generales golpistas: montar un gobierno de concentración nacional presidido por el que había sido miembro del Estado Mayor Central y mentor del rey emérito.

La segunda, "A mí dádmelo hecho", fue lo que respondió el rey cuando se le propuso participar en el golpe.

La primera, "¡Se sienten coño!", la dijo el picoleto Antonio Tejero en su toma del Congreso de los Diputados, cuando todavía no sabía que la idea del que realmente mandaba el golpe, el general Alfonso Armada, era presidir un gobierno en el que estarían representadas todas las fuerzas políticas del país, incluso los socialistas y los comunistas. También tiene guasa que en el momento decisivo, cuando este hombre estaba a punto de pasar a la historia, a una imagen que se iba a repetir miles de veces, en miles de documentales, el hombre cometiera un error gramatical tan bestia. ¡Mira que decir "¡Se sienten coño!" en vez de "¡Siéntense, coño!"! Podía haberse preparado un poco las palabras que iba a emplear en momento tan estratégico. Bueno, me imagino que en esos momentos con la adrenalina te sale lo primero que se pasa por la cabeza y, claro, este hombre muchas pintas de académico no tenía.

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