domingo, 4 de febrero de 2018

Milagros de santos VIII: la Cámara Santa

Los templos de España están llenos de reliquias y relicarios, pero quizá uno de los lugares donde se acumula un mayor número de restos de santos es la Cámara Santa de Oviedo. Ahí los asturianos se precian de conservar las más importantes reliquias que había en la Hispania goda. Se ve que, nada más enterarse los visigodos de que los moros habían comenzado a invadir la península, se dispusieron a reunir todas las reliquias que tenían y juntarlas en Toledo. Según los invasores se dirigían más al norte, los cristianos decidieron meterlas en un arca y llevarlas más al norte, en concreto al monte Sacro, cerca de Oviedo y, más tarde, a la Cámara Santa, ahora parte de la catedral carbayona.

Pero bueno, todo esto es paja, una mera introducción para lo que realmente quiero contar y es que, entre la abultada nómina de reliquias ovetenses, hay dos que me flipan. Uno de ellos es nada menos que un frasquito con ¡leche de la virgen María! Vamos, ellos dicen que es eso, pero me pregunto cómo se podrá comprobar si realmente lo es. Además, aun suponiendo que lo fuera, en dos milenios y pico se habría evaporado, ¿no? Y el otro es nada menos que un poco de maná, la comida que, según la Biblia, envió Dios milagrosamente a los judíos para que no desfallecieran en su travesía del desierto.

¡Qué flipe! ¿No? Y, para terminar, os dejo con otra reflexión: ¿cómo se harían los religiosos visigóticos con esas supuestas reliquias?

jueves, 1 de febrero de 2018

Arqueología musical II: a vueltas con la censura

La censura siempre ha hecho de las suyas. Creo que en todas las sociedades, en todos los lugares y en todos los tiempos ha existido de algún tipo, ya sea política, económica o la peor de todas: la autocensura.

En este artículo voy a hablar de dos temas que me encantan y que sufrieron algún tipo de censura en los puritanos Estados Unidos de los años 50-60.

Rumble

Esta pieza instrumental, compuesta por Link Wray y Milt Grant en 1958 e interpretada originalmente por Link Wray and the Wraymen, me encanta por su fuerza y su potencia. Se trata del único instrumental que ha sido prohibido en la radio en Estados Unidos. Cuando se censura una canción suele ser por su letra: porque contiene palabras malsonantes o por alguna razón política, pero para que censuren una instrumental, ¡cómo tiene que ser!

Parece ser que el motivo de la prohibición es el título, "Rumble", ya que así se llamaban en jerga a las peleas callejeras. Supongo que las mentes biempensantes temían que una música tan cruda podía provocar un aumento de este tipo de conflictos.

¿Cómo consiguió Wray un sonido? Parece ser que en cuando fue a hacer una audición al estudio de grabación del productor Archie Bleyer, a este no le gustó nada el tema, sobre todo cuando comprobó horrorizado que Wray había hecho agujeros en su amplificador para conseguir un sonido más sucio. Fue su hijastra la que le convenció de que grabara y editara el disco con "Rumble".

Para terminar, y como curiosidad, os diré que a este mestizo, uno de los creadores del rock and roll, le faltaba un pulmón. No creáis que eso fue la razón de que algunos de sus mejores temas fueran instrumentales, pues con el otro cantaba a todo pulmón, valga el chiste negro.


Louie Louie

Esta canción fue compuesta por Richard Berry en 1955 y popularizada en los años 60 por bandas del noroeste de Estados Unidos como "Rockin' Robin" Roberts y The Wailers, The Kingsmen, Paul Revere and the Raiders y muchas otras. Además de ser la más veces grabada de la historia del rock and roll, fue objeto de una gran polémica acerca de su letra, a raíz de que un padre escribió una carta a Robert Kennedy diciendo que si ponías el single a 33 1/3 revoluciones por minuto, se oía una letra obscena. Inmediatamente fue prohibida en varias radios de Estados Unidos y en todo el estado de Indiana.

El single de The Kingsmen solo vendió unas 600 copias en el momento del lanzamiento en 1963, pero luego llegó al número 2 de la lista de la revista Billboard (se rumorea que no llegó al número 1 por presiones políticas), a raíz de que una estación de radio lo escogió como ¡¡el peor disco de la semana!! Para entonces el cantante, Jack Ely, había sido expulsado del grupo.

En 1965, tras cuatro meses de investigación y tras entrevistar a uno de los miembros de The Kingsmen (no al autor de la canción ni comprobar los registros de la oficina de copyright), el FBI, entonces dirigido por J. Edgar Hoover, decidió que no era obscena pero sí totalmente ininteligible a cualquier velocidad. ¡Tampoco es para tanto! Ahí os va la letra (escrita en fingido dialecto jamaicano) y decid vosotros si es inteligible o no, obscena o no.

Louie Louie, oh no, me gotta go,
Louie Louie, oh baby, me gotta go.

A fine little girl, she waits for me
Me catch the ship across the sea
Me sailed the ship all alone
Me never think I'll make it home.

Three nights and days I sailed the sea
Me think of girl constantly
On the ship, I dream she there
I smell the rose in her hair.

Me see Jamaica, the moon above
It won't be long me see me love
Me take her in my arms and then
I tell her I'll never leave again.

Traducción:

Louie, Louie, oh no, me tengo que ir.
Louie, Louie, oh nena, me tengo que ir.

Una niña mona, ella me espera,
Cojo el barco a través del mar,
Navego en el barco solo,
Creo que nunca llegaré a casa.

Tres noches y días navego por el mar,
Pienso en la niña constantemente,
En el barco sueño que está ahí,
Huelo la rosa en su pelo.

Veo Jamaica, la luna arriba,
No falta mucho para ver a mi amor,
Tomarla en mis brazos y luego
Decirle que nunca partiré de nuevo.

 

(En el vídeo vemos al batería del grupo, Lynn Easton, hacer 'play back', pues el cantante original que grabó la canción, Jack Ely, había sido expulsado ya)

Milagros de santos VII: Franco y la mano incorrupta de Santa Teresa

No sé por qué pero en muchos milagros anda por ahí metido algún sector del poder político. Si habéis seguido las anteriores entregas de esta serie sabréis a lo que me refiero. Pues bien, el milagro que viene a continuación no va a ser una excepción en este sentido.

En este caso, el milagro pertenece a un tipo en sí mismo, que es el de las reliquias, en concreto en el subtipo de los "cuerpos incorruptos". Y es que antes se pensaba que los cadáveres de personas santas no se pudrían. Todo lo contrario, incluso olían bien, de ahí la famosa frase "En olor de santidad".

La protagonista de nuestra historia es Santa Teresa de Ávila, llamada por Gutiérrez Solana "esa docta mujer histérica y farsante". Resulta que nueve meses después de morirse la santa escritora en Alba de Tormes (Salamanca) en 1582, abrieron su tumba (no sé por qué razón) y, al parecer, las ropas se habían podrido pero su cuerpo no (aunque, según algunas fuentes, olía muy mal). Así que decidieron seccionarle una mano, que envolvieron en una toquilla y llevaron a Ávila. ¡Di que sí! ¡Cojonudo! ¡Sabia decisión! De esa mano cortó el superior del Carmelo, el padre Gracián, el dedo meñique y, según su propio relato, lo mantuvo con él hasta que fue hecho prisionero por los turcos, quienes se lo quitaron. Lo rescató a cambio de unas sortijas y 20 reales.

Unos dos años después, la orden de los carmelitas descalzos mandó llevar el cuerpo a Ávila, donde se lo colocó en la sala capitular, aunque sin un brazo, que se quedó en Alba de Tormes como reliquia, para compensar la pérdida, a pedido de las monjas. Este traslado no contó con la aprobación de los duques de Alba, que echaron mano de su poder para recuperar el cuerpo, lo que hicieron en 1586. El papa Sixto V dio la orden, bajo pena de excomunión, de que el cuerpo fuera inhumado de nuevo en su sepulcro primitivo de Alba de Tormes, donde, al parecer, continuó incorrupto. Para evitar más traslados, el sepulcro de Teresa de Jesús está custodiado por nueve llaves, de las que tres están en posesión de la Casa de Alba. Se elevó su sepulcro en 1598; se colocó su cuerpo en la capilla nueva en 1616, y en 1670, supuestamente todavía incorrupto, en una caja de plata. Después de estos hechos no la volvieron a trasladar más (¡solo faltaría!), pero sí se sacaron varias reliquias: el pie derecho y parte de la mandíbula superior están en Roma; la mano izquierda, en Lisboa; el ojo izquierdo y la mano derecha, en Ronda (Málaga); el brazo izquierdo y el corazón, en sendos relicarios en el museo de la iglesia de la Anunciación en Alba de Tormes; un dedo, en la iglesia de Nuestra Señora de Loreto en París; otro dedo, en Sanlúcar de Barrameda, y más dedos y otros restos, esparcidos por España y toda la cristiandad. ¡Coño, una santa descuartizada! ¿Entonces qué queda en el sepulcro?

¿Realmente os parece que está incorrupta?

Pero volvamos a lo del poder político, por donde empezamos, y es que la mano derecha (sin el meñique, claro) se encontraba en Ronda (tras haber estado entre 1599 y 1920 en Lisboa). Cuando las tropas de franquistas tomaron esta localidad, le arrebataron la reliquia al ejército republicano, que la había requisado a las monjas, y el propio Francisco Franco la tuvo el resto de su vida en su casa, en el palacio del Pardo, al parecer en una mesita en su dormitorio, y la llevaba consigo cuando se desplazaba a Meirás o San Sebastián. ¡Con tanto meneo no entendemos cómo pudo seguir incorrupta la manita de marras! Parece ser que las monjas no estaban satisfechas con que el autodenominado generalísimo se quedara la mano, así que se la reclamaron varias veces, a lo que este contestó: "La mano no se pierde, se va con el Caudillo para guiarle en la conducción de la Patria".

Solo nos falta decir que tras la muerte de Franco, la mano volvió a Ronda, donde se encuentra hoy día.

Concurso de cine 54: George Lucas (resuelto)

Ahí va un acertijo a prueba de IMDb.


¿Cuál fue el primer largometraje en el que participó George Lucas?

Las respuestas, en los comentarios, por favor. El premio: ¡un magnífico libro!

(Gracias a María de la Cruz por la idea).

jueves, 18 de enero de 2018

Milagros de santos VI: San Cipriano

San Cipriano de Antioquía, patrón de los magos, es una figura muy polémica. En primer lugar, porque unos dicen que era un mago blanco y otros, un mago negro; en segundo lugar, porque había sido pagano, tras lo que se convirtió al cristianismo y llegó a ser obispo de Antioquía, y en tercer lugar, porque no se sabe si lo que hacía eran milagros o magia. A mí, personalmente, una de las cosas que más me llaman la atención de este santo legendario, es que, al parecer, en su grimorio, que tanto gustaba a Valle-Inclán, enseña cómo encontrar tesoros escondidos. ¡Hay que leerlo ya mismo! En cualquier caso, al pobre de Cipriano lo borraron del santoral en 1969 de un plumazo. El Vaticano afirmó haberlo hecho porque no se tiene constancia de que este santo existiera realmente (¿¿acaso se tiene del arcángel San Miguel o de de San Jorge, que supuestamente mató a un dragón, por ejemplo??). En mi opinión, lo "destituyeron" porque era una figura engorrosa para la Iglesia, pues pone los milagros al mismo nivel que la magia.

Leyenda de las cadenas pétreas de la catedral de Murcia

Si habéis estado alguna vez en Murcia, habréis observado que la capilla de los Vélez de la preciosa catedral de esta ciudad está adornada por unas monumentales cadenas que, aunque esculpidas en la misma piedra, da la sensación de que estuvieran pegadas. Más de uno nos hemos preguntado cómo las habrán hecho. Pues bien, una famosa leyenda murciana nos da la explicación. Y es que en el año 1500 apareció por Murcia un mendigo que dijo ser escultor y ser capaz de hacer, sin cobrar un maravedí, una cadena esculpida en piedra. Esta cadena podía rodear la capilla de los Vélez, entonces en construcción, e incluso la catedral entera. El mendigo solo pedía a cambio asilo y alimento. El marqués de Vélez, de apellido Chacón y Fajardo, le conminó con aspereza:

– De acuerdo, pero si la obra no me gusta, morirás en la horca.
– ¿Y si os gusta? – preguntó el anónimo y altruista escultor.
– Entonces salvarás tu vida.

(¡Encima! Recordad que el hombre se ofrecía a hacerlo gratis).


Tras siete años de trabajo, en la Nochevieja de 1507, la obra estaba finalizada y fue presentada al noble. Tanto él como el obispo y los séquitos de ambos quedaron maravillados por la perfección y el encanto del trabajo. A partir de entonces, todos alababan y agasajaban al artista y terminaron apodándolo cariñosamente “El Cadenero”. Cuando este anunció que había decidido marcharse y seguir su camino, el marqués de Vélez, temeroso de que pudiese realizar alguna obra parecida en otros lugares, lo mandó apresar, arrancarle los ojos, cortarle ambas manos y encerrarlo en una prisión. ¡Qué bestia! Así se garantizó para siempre la posesión de una obra de arte única.

¡No se andan con chiquitas estos murcianos!

miércoles, 17 de enero de 2018

Milagros de santos V: San Benito y el milagro del colador

No sé si estos artículos sobre supuestos milagros que escribo os hacen gracia. Probablemente no la tengan para alguien que haya sido educado ateo desde pequeño ni para alguien de una religión exótica, pongamos la budista. Sin embargo, para alguien como yo, crítico y racionalista, pero con una formación religiosa católica, estos "milagros" resultan graciosísimos. Al parecer, los milagros forman parte esencial de la religión. Es más, es obligatorio que para que alguien sea declarado santo haya hecho milagros, y tienen que ser "demostrados" en una especie de juicio que se les hace. Esto no resulta tan raro con un santo del siglo I dC, pero cuando se habla de gente contemporánea como Josemaría Escrivá de Balaguer (fundador del Opus Dei), hablar de hechos sobrenaturales y milagrosos me suena a chino. Es curioso que, para otras cosas, la Iglesia está totalmente en contra de la superstición, pero parece ser que los hechos sobrenaturales que le conviene sí los acepta. Supongo que, para ellos, los supuestos milagros son una forma de demostrar que una persona está en contacto con la divinidad.

Pero vamos al grano, la cuestión es que uno de los santos más milagreros que ha habido y que habrá es San Benito de Nursia. Según la leyenda, ya de pequeño apuntaba maneras y se curtió en esto de la milagrería nada menos que arreglando un colador viejo ¡¡a base de rezar!!

Luego parece ser que estuvo un tiempo sin hacer ningún milagro (probablemente la gente se burlaría de un milagro con tan poca ambición), pero más tarde se puso a hacerlos a tiempo completo. Ya hablamos de uno de los más sonados, que consistió en derruir un templo pagano. No sabemos si lo hizo a base de oración o al frente de un ejército de albañiles con picos.

Pero uno de sus milagros más estrambóticos es uno que relata el papa San Gregorio Magno. Resulta que un compañero de la orden monástica se estaba ahogando, entonces otro monje, llamado Mauro, fue y lo salvó. Nada milagroso aparentemente. Lo que pasa es que, según Gregorio, el auténtico salvador no fue Mauro, sino Benito, que, mientras estaba a lo suyo, muy lejos del lugar de los hechos, se dio cuenta de que estaba ocurriendo esto y, como no le daba tiempo a auxiliar al caído, se metió dentro del cuerpo de Mauro. Vamos, que lo que pasa es que se quiso anotar el punto, hablando en plata. ¡Qué cara más dura! Por otro lado, pobre Mauro, que quedó privado del mérito de su buena acción.

martes, 16 de enero de 2018

Milagros de santos IV: San Espiridón, el santo resucitón

Esto de ponerse a investigar un tema es la caña, porque te aparece por los lugares más insospechados. Resulta que un ex alumno se apellida "Spiridon". El caso es que hoy me he acordado de él y me he puesto a pensar en su curioso apellido, que me hace gracia por su sonoridad. Me he puesto a buscar de dónde venía y resulta que era el nombre de un santo milagrero, pero es que sus milagros también son de traca.

Se dice que San Espiridón de Tremitunte resucitó a un bebé de una pagana que luego se desplomó muerta conmovida por el milagro, pero la cosa no queda ahí: ¡el santo después la resucitó a ella también!

Pero es que se ve que el tipo le cogió gusto a eso de resucitar a gente y en 325 resucitó a su propia hija, llamada Irene, para que ella pudiera decir dónde había escondido las joyas que le habían sido encomendadas para guardar por una matrona. Acto seguido, el alma de la chica volvió a abandonar el cuerpo.

Es decir, que resucitaba a diestro y siniestro, tanto por placer como por beneficio propio. ¡Qué pillín este Espiridón!

lunes, 15 de enero de 2018

El concilio cadavérico

La historia de los papas en la Edad Media (y no solo en la Edad Media) es parecida a la de los reyes de cualquier país, con momentos escabrosos de todo tipo, pero el siglo que va de mediados del IX a mediados del X fue probablemente uno de los más sangrientos y terroríficos en la ciudad santa. Los papas que conspiraban, excomulgaban o incluso a asesinaban a sus antecesores estaban a la orden del día, en un "quítate tú para ponerme yo". Quizá el suceso más estrafalario y truculento de la historia del papado en este siglo lo constituyó el llamado "Concilio cadavérico", también llamado "Sínodo del terror".

Jean-Paul Laurens: El Papa Formoso y Esteban VI (1870)

En enero de 897 el papa Esteban VI acusó a su predecesor Formoso de perjurio y de haber accedido al papado de forma ilegal y decidió juzgarlo en la misma basílica de San Juan de Letrán. Como este ya estaba muerto y enterrado desde hacía nueve meses, su sucesor ordenó que lo inhumaran, lo vestieran con las vestimentas papales y se le sentara en la cátedra pontificia, a la que se le amarró con una cuerda para que no se escurriera. Un diácono contestó a las acusaciones por Formoso, pues, claro, este no podía hablar, aunque me imagino que respondería con monosílabos o, a lo sumo, frases cortas, para que no se le pudiera acusar de que se tomaba la defensa demasiado en serio. Esteban VI hizo las veces de juez.

Este hecho fue certificado en las actas del concilio romano de 898, en las que se recoge textualmente: «Un hedor terrible emanaba de los restos cadavéricos. A pesar de todo ello, se le llevó ante el tribunal, revestido de sus ornamentos sagrados, con la mitra papal sobre la cabeza casi esqueletizada donde en las vacías cuencas pululaban los gusanos destructores, los trabajadores de la muerte».

Encontrado culpable, se declaró inválida su elección como papa y se anularon todos sus actos y ordenaciones (algo paradójico, pues el propio Esteban había sido nombrado obispo por Formoso). A continuación, se procedió a ultrajar al cadáver, despojarlo de sus vestiduras, se le arrancaron de la mano los tres dedos con que impartía las bendiciones papales y sus restos fueron depositados con la mayor rudeza en una fosa donde se enterraba a los criminales. Ahí permanecieron varios meses hasta la entronización de Teodoro II (cuyo pontificado tan solo duró 20 días, antes de ser asesinado), cuando fueron restituidos a la basílica de San Pedro. Según el cronista Liutprando de Cremona, cuando el cadáver de Formoso fue de nuevo enterrado, las estatuas del Vaticano se inclinaron ante él, en lo que sería el primero de los supuestos milagros de este movido difunto.

Para evitar que se repitieran sucesos tan horribles como el sínodo cadavérico, el papa Juan IX convocó dos concilios, uno en Rávena y otro en Roma, en los que se prohibió toda acusación en tribunales contra una persona muerta.

Pero la historia de las vicisitudes de los restos de Formoso no acaba aquí, pues el papa Sergio III, al acceder el trono en 904, anuló las decisiones de Juan IX y Teodoro II y, según Bartolomeo Platina, inició un segundo juicio contra el difunto, hallándolo nuevamente culpable. El cadáver de Formoso, que ya debía estar hecho fosfatina,  fue arrojado entonces al Tíber para que "desapareciese de la faz de la tierra". Sin embargo, según la leyenda, se enredó en las redes de un pescador, que lo extrajo de las aguas y lo escondió. Finalizado el pontificado de Sergio III, estos milagrosos restos fueron depositados en el Vaticano, donde yacen hasta el día de hoy.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Arqueología musical I: "Gitana"

Descubrí los versos "Sé que nunca fuiste mía / ni lo has sido ni lo eres / pero de mi corazón / un pedacito tú tienes" en esta canción de Mano Negra.


Tiempo después oí en algún bar la canción "Gitana", interpretada por el salsero del Bronx Willie Colón, y cuál fue mi sorpresa el descubrir los mismos versos.


Más tarde escuché otra versión de la misma canción, la del ex chorbo José Ortega, Manzanita. Durante mucho tiempo pensé que sería un cover de la anterior.


Mucho después descubrí que era al contrario. La original es la de Manzanita. Es curioso, porque en internet hay un montón de páginas dedicadas a esta canción en las que asumen erróneamente que la original es la de Colón.

¿Vosotros cuál preferís? A mí me encantan ambas. No se puede negar que Colón le dio su estilo salsero y, en especial, me encanta cuando, en la última parte, empieza a improvisar sobre el estribillo cantado por voces femeninas.

Hace un par de años, en uno de mis primeros espectáculos de palabra hablada, propuse a los que me siguen en facebook que eligieran su frase favorita de las que pongo en el blog. La convocatoria fue un fracaso. Tan solo una persona contestó y precisamente eligió la rima que he mencionado al principio de esta entrada, que había publicado como cita (claro está, acreditándola erróneamente a Willie Colón). Eso sí, muy políticamente correcta ella, la chica en cuestión me pidió que la hiciera sin sesgo de género, diciendo algo así como "Nadie es de nadie", lo cual demuestra una vez más que si a la poesía se la convierte en algo políticamente correcto, pierde toda la gracia.